Tal vez uno de los directores que tienen una visión algo distinta del cine es Christopher Nolan. Hace poco lo demostró con la impactante El caballero de la noche, la secuela de la reinvención del mítico Batman, y la que junto con Watchmen, es probablemente una de las mejores adaptaciones de un cómic al cine.
Inception (El Origen) es para mí una de las primeras sorpresas en lo que va de este año, sin olvidarme de otra "sorpresita" que vi hace poco y que me encantó, la película dirigida por Jaco Van Dormael y protagonizada por Jared Leto, Mr. Nobody.
La historia de El Origen es la siguiente: Dom Cobb es un hábil ladrón, el mejor en el peligroso arte de la extracción, robando invaluables secretos del fondo del subconsciente de las personas mientras duermen, cuando la mente es más susceptible. Esta extraña habilidad lo hace un codiciado jugador en este nuevo mundo de espionaje corporativo y a la vez un fugitivo internacional lo cual le costará todo lo que ama. A Cobb se le presenta una oportunidad para redimirse. Un último trabajo que podría devolverle su vida solo si es que puede conseguir lo imposible, la creación. En lugar del robo perfecto, Cobb y su equipo de especialistas deberán lograr hacer todo a la inversa, su tarea no será robar una idea sino implantar una. Si lo logran, este podría ser el crimen perfecto, Sin embargo su tarea empieza a resultar muy peligrosa, cuando el peor enemigo viende de la imaginación de Cobb.
Si hay algo que llama la atención desde el primer momento en El Origen es su guión,muy bien planteado y su ejecución es todavía más satisfactoria. Transcurridos unos minutos Nolan nos introduce de lleno en este volátil pero fascinante mundo, proveniente de su misma mente (también es el guionista). La complejidad con qué está estructurada la historia no presenta ninguna dificultad parar Nolan, ni para nosotros, pues su enorme talento lo plasma en contárnosla de manera que nos sea entendible a todos, sólo hay que prestarle toda nuestra atención. En El origen nunca sientes las dos horas y media que dura, mejor aún, los créditos aparecen y te inundan ciertas dudas e interrogantes sobre la historia, y si eso sucede, es porque eso dice mucho de la calidad de ella. Quizá la peor parte del guión está en las escenas de acción, no digo que no estén a la altura, de hecho son geniales, el problema es qué no tienen mayor relevancia y parecen incrustadas a la fuerza para atraer a otro tipo de público.
Otro gran acierto está en el elenco. No sería lo mismo si ninguno de ellos pusiera el empeño en sus papeles. Sobra decir que Leonardo Dicaprio es un excelente actor, su enorme talento es demostrado nuevamente y deja claro que puede abordar el papel que sea con mucha naturalidad. Joseph Gordon-Levitt cumple correctamente como la mano derecha de Cobb y Tom Hardy como el intrépido falsificador. Ellen Page, como siempre intachable como la arquitecta de los sueños y Ken Watanabe está igualmente aceptable como el lúcido Saito.
El origen no es una cinta para todos, y claramente lo noté cuando salí del cine con mi novia y escuché "Esa plata se perdió", y creo que obviamente es porque no entendieron "la complejidad" de la trama o porque simplemente esperaban un final que no te deje interrogantes. A mí particularmente me encantó el final, porque te deja sensaciones encontradas y junto con mi novia, sacamos nuestras propias conclusiones. ¿Qué esa no es la idea del cine? En resumen, recomiendo esta cinta a ojos cerrados, está muy bien estructurada, es inteligente y es divertidísima. Arriesguénse a ver algo distinto, pues El origen es una de las mejores películas del 2010, es dinámica, atractiva, provocadora y sin dudas, es todo lo que esperaba de su director.
Le doy un 9.
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